El galvanizado en caliente es uno de los procesos que diferencia a INDETRUCK del resto de fabricantes. El bastidor completo se sumerge en un crisol de cinc fundido a 450 °C, creando una capa de protección que penetra en el acero a nivel molecular.
Esta protección es hasta diez veces más efectiva que la pintura convencional, un dato especialmente relevante para las rutas africanas donde la salinidad costera, las altas temperaturas y el polvo del desierto aceleran la corrosión de forma agresiva.
Los operadores marroquíes que trabajan con semirremolques galvanizados reportan una reducción drástica en costes de mantenimiento del chasis. Después de cuatro años de operación intensiva en rutas entre Casablanca y Agadir, los bastidores INDETRUCK no presentan signos visibles de oxidación.
El coste adicional del galvanizado se amortiza en los primeros dos años de operación gracias al ahorro en reparaciones y la mayor vida útil del vehículo. Para flotas que operan en entornos agresivos, es una inversión que se paga sola.